lunes, 7 de junio de 2010

518. Madrid ( Príncipe pió ) - Villaviciosa de Odón.


Rubia y ojos azules, piel clara. No me detendré a explicarles como vestía, pero supondrán, era una chica de esas a las que su nivel estético se acerca a lo sublime. Seguramente podría hacer juegos cromáticos sobre lienzo que vendería, sin duda alguna, como churros. 



De blanco y beige resaltaba sobre el verde brillante cuando cogí el  autobús interurbano. Me senté detrás suya y la observe hasta el momento en que ella comenzó a inspeccionar sus piernas donde encontró justo en la rodilla una costra plana y circular; la despego con las uñas por los extremos, agarro y desprendió como si fuese una tirita. Su cara mostró una satisfacción que acompaño a la mía, acababa de llegar a mi parada.

2 comentarios:

Rubia dijo...

Claro, la costra te la quedaste tú.

La cara de sastisfacción no era por otra cosa.

dark dijo...

Podrías pintar un cuadro sobre la costra.

Yo lo compraría.