martes, 17 de febrero de 2009

¡Que dios bendiga a la promiscuas! Y a las vírgenes, ¡que les den por culo!


Que razón tenia el sacristán, cuando le daba vueltas a la lujuria y repetía que había que reservarse castamente para el matrimonio. Lo digo porque, esta noche, aquellas palabras me rondan la cabeza; bajo juramento. No se si es una reacción humana y natural o es que el sacristán acabo metiéndomelo en la cabeza, en cualquiera de los casos, iré al confesionario.


Pero evitando el chiste, tengo que reconocer, que me siento tremendamente desilusionado, ya que seria mucho mas “de cuento”, si las mujeres, solo se excitaran conmigo.¿Pero que le vamos ha hacer? Si cuando yo veo unas piernas, se me va el santo al cielo...


Tengamos la fiesta en paz.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Jajajaja, hostia qué pirulón tiene la jamelga en la mano.

Tremebundo.

Anónimo dijo...

q pasa cn el mes de enero ese no tiene derecho a una entrada???jajaja.no conocía esta faceta tuya, es interesante y tiene muxo q decir,no lo digo explicitamnte x esta imagen sino x tus opiniones q has comentad en cada imagen.1besito

Anónimo dijo...

...interesante...